Educar es formar buenas personas para la vida en sociedad con otros. Como padres tenemos esta gran misión. Bajo este concepto trabajamos para formar el carácter de familias en principios para que sean lumbreras de bien y de esperanza en este mundo. Personas íntegras, honestas, verdaderas, creativas y críticas que dejen huella permanente de impacto positivo en los demás. Generamos redes de contención a nivel internacional, vinculando personas que tengan en común los mismos principios y valores para la cooperación y la integración. Con amor y verdad por nuestros hijos, crecemos en virtud.
