Por Gabriel Bertrand
Introducción: El eclipse de la velocidad orgánica
La crisis de la medicina contemporánea suele abordarse desde la superficie de sus fallos administrativos o la inequidad en el acceso a sus productos. Sin embargo, una mirada que aspire a la resonancia con la totalidad de los fenómenos debe situar la pregunta en un estrato más profundo: la mutación ontológica del acto médico. Como sociedad, hemos transitado de una práctica basada en la atención flotante y la presencia plena —lo que podríamos denominar la velocidad orgánica del encuentro— hacia una arquitectura técnica de la salud que opera bajo la lógica de la línea de montaje.
Esta transición no fue el producto azaroso del progreso científico, sino una convergencia de paradigmas que se cristalizaron a comienzos del siglo XX. Lo que hoy experimentamos como una deshumanización del encuentro es el resultado de una tecnificación de la mirada que ha priorizado la gestión administrativa sobre el arte del encuentro humano.


